¿Será Mayweather-McGregor tan infame como Ali contra el luchador Antonio Inoki?

La muchedumbre pronto comenzó a expresar su frustración, demandando que el dinero de las entradas.
Las reglas neutralizaron eficazmente la amenaza de ataque del luchador nipón.

Dos años después de que Conor McGregor hiciera su primer desafío a Floyd Mayweather, finalmente se ha llegado a un acuerdo y los dos hombres deberán enfrentarse en una mega-pelea en las brillantes luces de Las Vegas.

La polémica pelea, que se llevará a cabo bajo las reglas del boxeo el 26 de agosto, se espera que se convierta en la pelea por pago más grande de la historia, pero ha dividido la opinión en el mundo del deporte.

Algunos la ven como un atractivo y fascinante evento de verano, que enfrenta al sin duda boxeador más exitoso de su generación contra el nombre más grande en las artes marciales mixtas, mientras que otros la han descartado como nada más que una forma de hacer dinero y que se burla de ambos deportes.

Casi inevitablemente, esta pelea nos invita a compararla con el infame enfrentamiento de Muhammad Ali con el luchador japonés Antonio Inoki en 1976.

Ali, atraído por lo que era en aquel entonces una súper oferta económica (6 millones), aceptó enfrentarse a Inoki en el Nippon Budokan arena de Tokio, apenas ocho meses después de haber derrotado a Joe Frazier en el “Thrilla in Manila”.

Muhammad Ali de 34 años y entonces campeón del mundo, viajó a Japón esperando un enfrentamiento de exhibición en el que ambos combatientes realizarían movimientos coreografiados, al mismísimo estilo de la lucha libre. Sin embargo, pronto se hizo evidente que Inoki estaba tomando la pelea del siglo en serio y no como se planeó en los ensayos – lo que provocó pánico en el campamento Ali.

Las reglas se negociaron entre los representantes de ambos combatientes, en las que se impusieron una serie de restricciones, sobre todo a Inoki, para asegurar que la lucha fuera justa.

Al luchador japonés se le prohibió enganchar o llevar al suelo a su oponente, mientras que las patadas tendría que hacerse con una rodilla en la lona – neutralizando eficazmente su amenaza de ataque. Se pactaron 15 rounds, y la pelea fue vista por 1,4 millones de personas en todo el mundo.

Inoki pasó la mayor parte de la pelea rodando por el suelo, apuntando con patadas débiles hacia las piernas de Ali, mientras que el boxeador de peso pesado -prohibido de golpear a su oponente en el suelo- pudo hacer poco más que gestos sugiriendo a su oponente que se pusiera de pie.

La muchedumbre pronto comenzó a expresar su frustración, demandando que el dinero de las entradas les fuera reembolsado.

Eventualmente la pelea acabó en empate -permitiendo que ambos combatientes conservaran un poquito de dignidad.

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